martes, 9 de agosto de 2011

17-V. Edilberto Cardona Bulnes


No me vendéis los ojos, no me perdáis las niñas.

Dejádmelas jugar con las luciérnagas.


Jonás, fin del mundo o líneas en una botella (1980)

14-X. Edilberto Cardona Bulnes.

Henri Michaux


14-X

Toda liberación es una conquista.

Y toda conquista hubiere sido liberación.

Ante esto, Borges, inmóvil,

intenta ingravitarse

para gravitar hacia adentro desde afuera.

Octavio Paz y Cortázar buscan ofrecer

otra galaxia, otro sol,

mientras que Jorge Guillén y Göran Palm,

por momento con la arena hasta el cuello

como “El perro” de Goya, o como el equilibrista

con la espada en la frente –San Sebastián-

tratan de subir a la luz,

-pájara de Brancusi-

sosteniéndola.

Tú y yo, Muerte, saliéndonos

de la violeta red de la luna,

del trasmallo amarillo de la lira,

lo sabemos en el blanco mundo,

en el escarlata púrpura del tiempo,

-(Sidraj- Misaj- Abed.)(Daniel 91-3)-

y nos mordemos los labios como Príamo.

El mismo juego en las escuadras:

ellos jugando a ser ellos,

nosotros, yo, tú, él.


Jonás, fin del mundo o líneas en una botella (1980)

lunes, 8 de agosto de 2011

27-V. Edilberto Cardona Bulnes.

Henri Michaux

27-V

El carnicero

apareció ya con el alba degollada.

Hubiera sido un claro día.

Pero el carnicero está aquí,

con el cuchillo, blandiéndolo,

y la sangre, ay,

manando en la garganta.


Edilberto Cardona Bulnes, Jonás, fin del mundo o líneas en una botella (1980)

martes, 19 de julio de 2011

Edilberto Cardona Bulnes. ( de El Jonás. 1980)

Francis Bacon


20-VIII

Tú sabes, Muerte, que si leo,
es el perdido libro
de Jaser
cuando se detiene el plenilunio.
Mi poesía es todo lo que no es
desde antes muy antes del primer cautiverio.
Que si alguien nos acompaña
en este río de sombra, ah, Caronte,
es mi perro,
gemelo del perro de Tobías
en el único parto de la hembra de Cancerbero.


31-III

Hoy sé, Muerte mía, que eres como eres.
Qué pies tan limpios, tan dulces, de lactante,
y tan firmes. Qué bellas manos tienes
tan de beso en estas mis golpizas,
y cómo de pequelas en mis siete alegrías
cada cincuenta años. Recién lo sé.
No han sido mis ojos los mirados por mis ojos.
Han sido vistos por tus ojos desde los míos,
en silencio. -Ojo, en este idioma,
faz sin boca. No sin palabra-.
Tengo el sabor de tus labios y soy de tu color.
Desde cuándo sin darme cuenta. Y cómo tardas
para dejar ver tu alunado perfil. A veces,
gatito azul, dejas pasar mi angustia
por tu delicadez. En Sunam, una tarde,
me hablas, y te ignoro,
pero me con-mueves,
a través de la tarde como siempre
en cruces de caminos. Siempre despedida
y bienvenida siempre. No puedo
pensar sin pensarte, vivir sin vivirte,
ser sin serte. Eres como de dura luz.
Yo tu papel, tu tinta, tu escrito,
tu escribano y tu lector.
Escrito de Muerte yo,
Yo lector de Muerte.
Leyendo me logro tu escritura,
mariposa negra, pues al leer
soy escribano tuyo
transcribiéndome mi olvido.
Lector tuyo leyéndote mi vida.
Lectura mía y escritura tuya.
Habrás roto la pluma
por no escribirme nunca,
sobreleyéndome, instransleyéndome
en tu mano,
sólo con la vista, cuando, en sangre,
me hubiste escrito con un dedo.
Tú, Muerte, eres el escritor.
Me dejas ante mis manos,
artista, tu obra,
obra tuya a mis manos
para abrirme otro mundo,
tuyo siempre en espíritu, en espíritu tuyo
quedándome vívidamente mío
hacia tus manos.
En tus manos, tuyo,
encomiendo mi espíritu.
Y sé que estás y estoy contigo entrando
y saliendo por esta sola y misma puerta
judiciaria
color de tiempo, de nada, y rotativa
sobre tu camino y mi camino rojos
que congruentes se borran en un púrpura ahora
como túnel acá de escarcha y aquí de fuego.
No hay aquí más palabra que tu palabra mía,
en estas manos mías, oprimiéndotemela
hasta lastimarnos, desgarrarnos,
desangrarnos boca a boca a mordidas.
Qué rojo rastro nuestro.
Dame tu mano más y dame más de tu capa.
Hay mucho viento en contra
y mucha nieve encima.
Ay el rojo jinete y el bermejo caballo,
piafando en el aire y la gran espada en alto,
y alazanes más y caballos más rojos.
Ay el negro jinete en el caballo negro,
piafando en el aire y la balanza en alto.
Ay Isaías, Ay Ezequiel,
profetiza sobre estos huesos fúlgidos, pues,
¿qué es esto, Job, si no intermitente cementerio?
Luces, verdes, brasas, salen de esta tierra de muerto,
de todas estas casas, tumbas de la tierra
de los muertos, de lo muerto, región de los perdidos,
reino de las sombras, de sombras de las sombras,
de la sombra, mundo de la tiniebla,
tumbado, expulsado, proscrito,
maldito de donde no se sale,
donde no asoma el día,
donde no llega el alba,
donde nunca habrá aurora,
donde la noche cunde, hunde, traga,
caído, abandonado, finado, tenebroso,
final priscal eterno sin bordes ni fondo
de cuadrúpedas, ánimas errantes,
manchadas, -oh. OH. OH.-
donde, sin ser registrado en los vivos
ni señalado en los muertos,
no en tribunal de vivos
no entribunal de muertos
para vivos o muertos, antes de ser escrito
se es borrado de unos y de otros,
sin culpa, juicio ni sentencia,
en plenario, en sumario de guerra,
en unánime plebiscito siniestro,
en absoluto tribunal oscuro,
inalterable, inapelable, inexorable;
puesto en atmósfera tóxica,
en paredón de fusilamiento interminable,
sin tiro de gracia,
condenado a cadena perpetua
absurdamente en muerte a ser reo de muerte
bajo absurda muerte.
Y nada. Sólo estas luces, estas brasas,
verdes, esputos, charcos, manchas de hiel,
de pus, arriba, abajo, en todas partes,
chorreando, taladrando; sólo estas fieras
fosforescencias píricas, tantas, pero tantas,
que es día boca abajo la noche
y noche boca arriba el día.
La luz horizontal no deja ver la vertical
del claro de noche. Blancos,
blanquísimos cadáveres cómo vienen
y van sin oír a los muertos,
sin hablar a los vivos.
Los muertos me hacen hablar.
Los vivos, escribir.
Cuando Cristo escriba lo hará en la tierra.
El polvo es el único que sabrá la escritura.
Ah, Omega, tan exacta, tan próxima,
la única prójima de la realidad.
Ay, Xi, ustoria cruz en sexo,
si aquí t gutural se linguodentalizara,
la cruxifixión de primavera convidaría
a la roja pascua de verano.Y tú, Alfa,
sales del polvo para volver al polvo.
¿Habrá un liceo aquí para el corazón?
Aquí se es sitio, tronco, piedra donde estar,
no con quien estar. Me puse barandas.
Y secreto es el paso. Vamos. Subamos
esta escarpa. Hay mucho estiércol
embotando cascos relucientes.
Infinidad de cascos embotados.
Ay, que van a ras de nuestra cabeza
como si galoparan en el aire empujando
lo oscuro, a coces, a relinchos.
Voy a cerrar mi corazón.
No quiero que la noche entre más.
¿Y si a pesar de todo después
viniera la estrella de David? A saber.
Aquí nunco se supo nada.
Aquí sólo muerto se pudo vivir,
partido.
Aquí lo de un tal por cual, un cierto
Racías, en Macabeos 2-4:
echarse sobre la espada,
arrojarse del muro, levantarse, correr
entre la muchedumbre y erguirse
sobre la roca, exangüe, y arrancarse
las entrañas con ambas manos y arrojarlas
contra la tropa. Señor Señor, re-vívenos.

Edilberto Cardona Bulnes, Jonás, fin del mundo o líneas en una botella (1980)

domingo, 5 de junio de 2011

Presentación del libro "Cuarta dimensión de la tarde". Antología de poetas hondureños y cubanos.



Lanzamiento oficial del libro

Cuarta dimensión
de la tarde

Antología de poetas hondureños y cubanos.
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Selección a cargo de Otoniel Natarén y Rafael Vilches.
Colaboración de Gustavo Campos


El número de autores incluidos es de 37: 12 hondureños y 25 cubanos.

La edición estuvo a cargo de Otoniel Natarén, el poeta Rafael Vilches y su servidor.

El mérito de que saliera a la luz este proyecto es de Otoniel Natarén y Rafael Vilches, sus autores intelectuales.

Un libro que hermana dos pueblos: el hondureño y el cubano.

Sale bajo el sello editorial Ediciones La luz y Editorial Nagg y Nell.



Poetas hondureños: Jessica Sánchez, José Antonio Funes, Jorge Martínez, Otoniel Natarén, Murvin Andino, Carlos Rodríguez, Darío Cálix, David Pacheco, Marco Tulio del Arca, Naín Serrano, Julio César Antúnez
y Gustavo Campos.

Poetas cubanos: Delfín Prats, Luis Caissés, Manuel García Verdecia, José Poveda, Maribel Feliú, Rafael Vilches, Ghabriel Pérez, José Luis Serrano, Ronel Gónzalez, Alfonso del Rosario, Pablo Guerra, Luis Yuseff, Hugo Gónzalez, Adalberto Santos, Yoenia Gallardo, Irela Casañas, Yanier H. Palao, Fabián Suárez, Taimí Ocampo, Zulema Gutiérrez, Eliécer Tirso Almaguer, Moisés Mayán, Lisandra Navas, Elizabeth Reinosa, Yoan Ricardo.


Este libro es uno de los proyectos más importantes realizados en la última década
en la región noroccidental del país.



Lugar: Museo de Antropología e Historia de San Pedro Sula
Día: viernes 17 de junio de 2011
Hora: 7: 00 pm.

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Comentarios sobre el libro:

"En materia de poesía, la muestra revela los rumbos por los cuales se camina. El transcurrir temporal entrelaza tres generaciones. El más joven: 22 años; el mayor ya peina canas: 68 febriles primaveras. Predomina la medianía: los dorados treinta abriles, el grupo en ascenso que pronto asumirá el mando. Tres generaciones que no han volado los puentes entre sí, razón por la cual no pierden un cierto aire de familia cuyo rasgo más significativo podría ser la huida del verso dulzón o sentimental. La mayoría transita esa línea poética que, en Honduras, se remonta a Nelson A. Merren. También, con gran devoción a Edilberto Cardona Bulnes. Sin faltar —¡claro!— el magisterio indubitable de Roberto Sosa. Con el enriquecedor aditamento de preferencias que se disparan hacia los cuatro puntos cardinales de la cultura universal, los apoyos intertextuales alientan en muchos de los textos. Afectos a la sobriedad y a la mesura, privilegian el habla cotidiana, lo cual no es óbice para que se acuda, con gran conocimiento del oficio, al verso críptico en donde el signo deliberadamente se oscurece. Agresivos y seguros de sí, no desdeñan, inclusive, el vocablo rudo si ese es el que dice justamente lo que se quiere decir. En otras palabras, no descartan lo «feo» considerándolo, también, una categoría estética. La exploración del acre humorismo eclosiona en más de uno. Certero, en los dos casos observados, el olvido del verso y el trabajo de una prosa sumamente rítmica. En otro, la visión sombría de la existencia en un extenso poema de versos igualmente extensos y envolventes, adecuados a la reflexión acongojada, es inquietante y perturbadora. Punzantes, unos poemas cortos, casi epigramáticos, nos sorprenden a la vuelta de la página. Presente —¡no podía ser menos!— el sentimiento latinoamericanista en bien formulados trabajos; uno de ellos, de la única mujer del grupo.

A propósito, es preciso externar otro motivo de nuestra alegría: la poesía hondureña, en este caso concreto, se hermana con la de un pueblo sumamente fraterno: el cubano. Un pueblo que, desde los inicios de su revolución, hizo de las manifestaciones artísticas y literarias un baluarte de la visión humanística de la existencia, colocándolas, por lo mismo, entre sus posiciones de privilegio. No sólo al interior de la isla. Pronto, desde Casa de las Américas, con un sentido solidario que nunca se había visto en Latinoamérica, se convirtió en impulsor del arte y la literatura de toda la región. Justamente, este libro ratifica que los lazos, pese a las embestidas en contrario, siguen incólumes e intactos."

Fragmento del prólogo a la sección hondureña:
ENTRELAZAMIENTO DE CAUSAS Y EFECTOS EN LA LECTURA DE UNA ANTOLOGÍA,
Helen Umaña
San Pedro Sula, 6 de octubre de 2010



"La presente muestra de poetas que dialogan entre dos orillas, Honduras y Cuba, resulta útil como medio para ver y proyectarse cada cual mejor desde el contraste. Desde dos contextos que comparten muchas vicisitudes de países pequeños y pobres, con parecidos antecedentes históricos, este libro puede ayudar a ver cómo se asume esa realidad y cómo se trasciende en el cuerpo poético.

Los poetas cubanos de ciudad de Holguín cantan y hermanan sus voces con las de los poetas hondureños, mientras nosotros, al leer sus producciones y senir todo lo que ellas despiertan, encontramos fuerzas para ser cda día más montañas y menos simas."

Fragmento de prólogo a la sección de poesía cubana:
Poesía, cuarta dimensión del ser
,
Maricela Messeguer Mercadé

Otoniel Natarén Álvarez.

Nació en El Progreso, Yoro, Honduras, el 24 de noviembre de 1975. Reside en La Lima, Honduras, es estudiante de la carrera de Letras con especialidad en Literatura en la Unah-Vs. También amante del arte fotográfico. Lo caracteriza su carácter sociable, su humildad y su calidad como recitador.

La piel de la ternera es su primer libro publicado y sale bajo el sello editorial Mimalapalabra.


Rafael Vilches Proenza

(Cuba, 1965). Escritor. Poeta y narrador. Ha merecido varios premios literarios, entre ellos, el Manuel Navarro Luna 2004 y el Premio de la Ciudad de Holguín, 2000. Sus poemas y cuentos aparecen en distintas publicaciones nacionales e internacionales. Tiene publicada la novela Ángeles desamparados (2001) y los poemarios Dura silueta, la luna (2002) y El único hombre (2004). Reside en Holguín, Cuba.

miércoles, 1 de junio de 2011

"Cuarta dimensión de la tarde". Antología de poetas hondureños y cubanos.


Próximamente será la presentación del libro Cuarta dimensión de la tarde. Antología de poetas hondureños y cubanos. El número de autores incluidos es de 37: 12 hondureños y el resto cubanos. La edición estuvo a cargo de Otoniel Natarén, el poeta cubano Rafael Vilches y su servidor. Sale bajo el sello editorial Ediciones La luz y Editorial Nagg y Nell.
Estén pendientes.

Entre los poetas hondureños seleccionados están: José Antonio Funes, Jorge Martínez, Jessica Sánchez, Otoniel Natarén, Murvin Andino, Carlos Rodríguez, Darío Cálix, etc...

lunes, 23 de mayo de 2011

Fallece el poeta hondureño Roberto Sosa


Tegucigalpa,

Honduras

El poeta hondureño, Roberto Sosa, murió hoy a las 2:20 de la mañana, producto de un infarto.

Sosa, quien había ganado diversos premios a nivel internacional, como el Adonais de España, vivía en New York, Estados Unidos.

Varias de sus reconocidas poesías: Caligramas, 1959; Muros, 1966; Mar interior, 1967; Los pobres, 1969; un mundo para todos dividido, 1971; Secreto militar, 1985; Hasta el sol de hoy, 1987; Les larmes des choses, précélé de masque bas, 1990; Obra completa, 1990; Antología personal, sf.; Los pesares juntos, sf.; Máscara suelta, 1994; El llanto de las cosas, 1995.

También había participado en diferentes congresos latinoamericanos. Tenía estudios de Maestría en Artes, por la Universidad de Cincinatti, Ohio, de EUA.Jurado del prestigioso Premio Casa de Las Américas de Cuba. Catedrático de Literatura y escritor residente en Upper Montclair Collage, N.J., USA. En 1990 es nombrado con el grado de Caballero en la Orden de las Artes y las Letras por el Ministerio de Cultura de la República de Francia.